Guillermo E. Banzas

Carta Abierta a Radicales confundidos.

martes, 14 de mayo de 2019 · 17:52

“No se puede ser y no ser algo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto”. Aristóteles

Correligionarios

¿Somos esto?, correligionarios: ¿Cuál es la doctrina, la “política” que compartimos?

Pido disculpas desde el inicio de esta nota, porque seguramente muchos amigos de toda una vida se enojarán, pero he llegado a un punto de mi existencia que sólo le debo explicaciones a mis hijos, y relativamente, pero sobre todo  a mi conciencia, por lo tanto lo que escribiré a continuación no surge ni del odio, ni del resentimiento, ni de ningún sentimiento negativo o vergonzoso, surge del enorme afecto que les tengo a muchos, pero sobre todo del respeto que me debo a mi mismo.

Vengo escuchando hace años que una generación, la mía, se autoproclamó “guardiana ideológica” del Partido, nadie les dio ese mandato, pero lo asumieron con una insistencia  propia de fanáticos, o simplemente de hipócritas.

Los escuché y escucho  pontificar a diario, sobre qué es el progresismo, que es el radicalismo, y la verdad: es conmovedora su ignorancia, pero sobre todo la enorme desfachatez de sus comentarios.

Milito en el radicalismo desde los setenta, nunca lo vi en esos años a Ricardo, si a Raulo en mi casa, pero no a Ricardo, en realidad a este hijo de Raúl lo conocí cuando a poco de fundar con su Padre el MODESO, el fundaba con los adversarios de Raúl el RAPACA, pero no me extenderé en analizar los inconvenientes de las relaciones edipicas no resueltas de nadie, solo describo.

La vida política de Ricardo (hijo) es conocida: fue candidato a todo, a Presidente de la Nación,  Diputado Nacional, Presidente del Radicalismo de Buenos Aires, no se le conoce obra legislativa trascendente y la política es bastante pobre, pero es entendible carga con un apellido ilustre muy difícil de igualar, aunque intente mimetizarse con él.

Lo lamentable es que los que conocimos a Raúl, nos da bastante pena estas actitudes.

Pero no es esto tampoco lo que me lleva a escribir estas líneas, es el concepto de “correligionario”, ya que los postulados de Ricardo son ambiguos con sus conductas, contradictorios con nuestra historia y sencillamente patéticos a la hora de la acumulación de voluntades; ser radical , sobre todo es un compromiso moral, una conducta, una manera de ser y de pensar la vida y la política,  no es Moyano, ni Cuneo, ni realizar una cabalgata por los medios de comunicación a los que es convocado únicamente por sus expresiones críticas hacia un gobierno surgido de un acto democrático y consentido como las PASO del año 2015, y la elección nacional que lo consagró.

Yo le preguntaría a aquél que se define como “progresista”: ¿qué es dotar de cloacas, agua potable, viviendas dignas, asfalto, salud a los más necesitados?

Le diría, si no sabe, que dos tercios de la deuda pública que ésta administración contrajo son para pagar la fiesta de la administración anterior con la que él se ha sentido siempre tan cómodo.

Le preguntaría, sin que esto sea una chicana, si ¿no le llena de satisfacción ver los ferrocarriles funcionando y a los empresarios que se aprovecharon de los negocios, procesados?

Me gustaría saber, si está en condiciones anímicas de comprender el daño simbólico que produce.

Queremos saber ¿cuándo dejo de ser “correligionario” y se convirtió en “sectario”?

El radicalismo decidió en Gualeguaychu,  que conformaba un frente político con el PRO y CC junto a Macri y Lilita, fuimos a las PASO y ganó Macri con el 24,50%  del voto nacional, el radicalismo, nuestro radicalismo, cosechó algo más del 3.34% , por lo tanto pregunto ¿dónde creen que fue el voto “radical”?,

¿A quién le habla Ricardo, Federico y Juan Manuel?

A la mayoría radical seguro que no, porque si sumamos los votos a Gobernador, Intendentes, Legisladores nacionales, somos mucho más que ese 3.34%, y se los voy a explicar, porque evidentemente no lo entienden.

La sociedad no confía en nosotros como para darnos la presidencia de nada, somos buenos gobernadores, excelentes intendentes, legisladores, trabajadores y  respetuosos de la Constitución, pero nos quieren lejos de Balcarce 50, por eso el votante radical lo acompañó a Macri, porque es la gestión  y no el discurso, lo que se espera.

Entonces si estamos de acuerdo en esto que es tan básico: ¿a quienes les habla Casella, Storani y Ricardo?

Si está tan mal la sociedad, como ellos postulan en este papel de “tutores ideológicos”, que nadie les dio, y que sin duda los que los conocemos no pretendemos darles, porque aún el Presidente mantiene más de un 30% de intención de voto.

Por la “grieta”, muchachos ¿compraron lo de la grieta?

Que nos diferencia:

“Somos la causa contra el régimen”, “Nuestra plataforma es la Constitución Nacional” “Perdamos mil gobiernos, pero no los principios” frases, solo un conjunto de letras si no estamos dispuestos a probarlas con las conductas.

Nuestra diferencia con gran parte del peronismo es ética y moral, no política.

En el pragmatismo peronista se cuela el delito, en la plasticidad ideológica del peronismo se mezclan los fanatismos, no somos ni parecidos como para abrazarnos a ellos, como es lo que en el fondo proponen.

Este minué de sentarse a conversar con un señor que no vio desde el Ministerio de Economía el mayor latrocinio de la historia, y de ser funcional a un tipo que licitó la presidencia de la Nación, nos habla de la debilidad conceptual que tienen al final de su vida política.

Y soy yo, humildemente el que se los dice, no me fui al kirscherismo porque soy radical, no negocié mi futuro con Scioli, porque soy radical, termino mi vida de militancia serenamente y en silencio, nunca fui candidato a nada, en serio porque ese espacio en mi familia había sido “tomado”, me dediqué a enseñar el Derecho, y a trabajar, tengo autoridad moral para decir estas cosas y muchas más que por respeto a mi Partido, callo.

Pero quería decir estas cosas, porque me apena verlos perder el sentido histórico del momento.

Ya nada será igual, la elección del año 2015, la posible reelección de Macri, mal que les pese, los pone frente a la evidencia que nuestro tiempo histórico terminó, que lo que están haciendo son gestos desesperados más relacionados a la vanidad que a la política, patéticos  discursos carentes de sinceridad y de realidad histórica si luego terminan sentados con Lavagna.

Hagan lo que quieran, la verdad que hace ya años que la sociedad elije según sus ideas, determinaciones y confianzas, los dirigentes solo deben  entenderlo y acompañarlo.

El radicalismo seguramente seguirá en CAMBIEMOS, afirmará el vínculo en la que la sociedad nos puso, los militantes y dirigentes de los miles de pueblos de todo el País, quieren una oportunidad de gobernar, de administrar sus intereses, de llevar el progresismo bien entendido a sus localidades; esto es CAMBIEMOS: el encuentro de los iguales, del CC, un desprendimiento del tronco radical, y del PRO un Partido que se inició como vecinal con muchísimos afiliados radicales y sin duda el voto de los correligionarios en CABA.

En algún lugar de la historia ustedes se han quedado, los invito a reflexionar y regresar a ese punto y evitar seguir dándonos vergüenza.

Inicié esta reflexión preguntándome si en realidad nos podemos sentir correligionarios, espero que con su conducta nos demuestren que sí, que la historia del Partido, sus luchas por la democracia, el sentido ético de la política pueda más que la vanidad y el oportunismo .

Después de todo tengo también la obligación de advertirles el error, al menos mi conciencia estará en paz.

Hace un tiempo interpelé a un dirigente que decidió terminar su vida política de “acompañante terapéutico” de una procesada, espero sinceramente que no terminen igual.

Respetuosamente

Dr. Guillermo Eugenio Banzas.-

 

Fuente: gebanzas.blogspot.es

90%
Satisfacción
0%
Esperanza
10%
Bronca
0%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

Comentarios

Cargando más noticias
Cargar mas noticias