Guillermo E. Banzas

“En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber”. Aldous Huxley

“En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber”. Aldous Huxley
martes, 31 de julio de 2018 · 10:59

“En la mayoría de los casos la ignorancia es algo superable. No sabemos porque no queremos saber”. Aldous Huxley

 

En 1932, Aldous Huxley Publica uno de sus libros más conocidos: “Mundo Feliz”, tal vez influido por lo que ocurría en su “Mundo”, en esos años la gran crisis económica del 29 y del 30, la irrupción lo de los fascismos en Italia, Alemania, en menor medida en  Francia, la bucólica aceptación de esta situación en su Gran Bretaña natal, por no decir, que amplios sectores de la Intelectualidad y los intereses británicos, veían con buenos ojos la irrupción de esta forma de pensamiento  político, sobre todo impresionados aun por la Revolución de los Soviets, y la ya violentísima dictadura de Stalin.

La descripción que hace Aldous del mundo futuro: elimina la independencia individual, y nos coloca frente a un gran organizador, “el Director”, que se impone desde la sumisión y la comunicación masiva a las formas de relacionarnos, trabajar, conocer, ya que desde antes de nosotros mismos ya tenemos asignadas las responsabilidades, y como nuestra aparición en el mundo es diseñada de manera artificial, sabemos quiénes serán obreros, quienes administradores, quienes soldados, etc.

Lo que hace nuestro escritor elegido esta semana, es advertir hacia dónde se podría dirigir el Mundo y la sociedad, si caemos en las garras del individualismo mas abyecto, o del colectivismo mas fanático; lo que postulaba Huxley, era un sano equilibrio donde el interés del otro, tenía relevancia, y que este mismo “interés” funcionaba como un limite al natural “egoísmo” del individuo.

Siendo miembros de una Sociedad, definida como de cultura occidental: llenos de prejuicios, de limitaciones y hasta de traumas; podríamos postular: que solemos caer en uno u otro extremo con una peligrosa facilidad, la Argentina pasa del pensamiento colectivista y populista disfrazando su más absoluto egoísmo individual, al pensamiento liberal mas fanático, que sólo puede ser ejercido: por sectores favorecidos para hacerlo, son los que expresan la inutilidad del Estado, y que sólo éste debe ocuparse de lo básico, las fuerzas productivas “privadas” lo pueden todo, y quien no esté a la altura o posibilidad de seguir el “paso”, bueno para ellos: no hay muchas respuestas.

Por el otro lado están los que postulan que el Estado se debe ocupar de todo, y que las iniciativas privadas serian un atentado a las necesidades colectivas.

Es decir: unos y otros se buscan, se necesitan para terminar fusionándose en un gran “Mundo Feliz” y cumplir con la profecía de Huxley, sin embargo en los últimos días se entrecruzaron estos dos grandes sectores, en un tejido que sólo deja en claro algo, al menos para mí: que cuando de “intereses” se discute, todos somos “liberales” y a la vez todos somos “colectivistas”.

Sin entrar en consideraciones de fondo, que se pretenda que las consecuencias de las  determinaciones más individuales, como la vida sexual, sean enfrentadas económicamente por el “conjunto”, a la vez que este “conjunto” no pueda opinar sobre ellas, es de una inconsistencia estremecedora, y me llamó poderosamente la atención: que los “intelectuales” no lo destaquen, es decir , sexualmente hago lo que me plazca, con quien me plazca en la situación que me dé la gana, si de eso sale un resultado no querido, independientemente de cualquier consideración, la Sociedad “jurídicamente Organizada” me lo debe solucionar, es decir: financiar, o  no molestarse, y aún autorizarme a interrumpir una “vida”, porque he sufrido un “accidente”, fantástico y placentero.

Los que esto leen, saben cuál es mi opinión respeto al Proyecto con media sanción de Diputados que se está tratando en el Senado, al cual considero un “mamarracho”, y no soy yo quien debe explicar la mala redacción o las contradicciones constitucionales, o el fanatismo cerrado de quienes lo defienden , aún desde la buena voluntad, alguna vez he sostenido, cuando hablábamos de otras decisiones parlamentarias, que una vez aprobadas, obtenían otra lógica, que más allá de la evidencia de su inutilidad, su inconstitucionalidad, se defendía a “capa y espada” por los que lo habían votado aunque en privado reconocieran el error, tenemos los argentinos una muy mala costumbre, que nos deviene de años de autoritarismo: no podemos reconocer que tal vez nos equivocamos, no lo podemos hacer, por eso nos asombra que el Presidente lo haga; la rectificación la consideramos una debilidad, y es exactamente lo contrario, lamento decirles a muchos de mis correligionarios que se pusieron pañoletas verdes porque alguien les dijo que “media bien” en la clase media urbana, que votaron un disparate, y no hablo del fondo, sino de la forma, que nos traten de convencer citando una norma que dice otra cosa , una Resolución de la Corte que “interpretó el Código Penal, diciendo que “no resulta punible la interrupción del embarazo proveniente de toda clase de violación y que cualquier caso de aborto no punible , no está supeditado a trámite judicial. Exhortó a implementar protocolos hospitalarios” , en ningún momento La Corte habilita la interrupción del Embarazo por otra circunstancia, y aun si lo hubiera hecho, hay artículos de la Constitución que no lo permiten , y la verdad que ofende es que:  Diputados, es decir representantes de la Sociedad, cuya formación no es jurídica, nos cierren en debate con una falacia, la Corte nunca habló de otra cosa que cumplir  con los extremos del 86 inc. 2, del CP, y esto tiene una explicación: no sólo en los representantes del radicalismo, sino de la política en general, que si me permiten trataré de comentar, desde mi punto de vista, que es solo eso, una opinión.

“La ignorancia es superable”

Nadie puede saberlo todo: me animo a postular que nadie, en el fondo, sabe nada; pero lo que me queda muy claro es  que “la ignorancia” supera ampliamente “la sabiduría”, y esto no es en si mismo malo, es una realidad, por eso el hombre y la mujer del común, es decir la mayoría de nosotros, nos apoyamos en los conocimientos de otros para muchas veces fundamentar las opiniones propias, y el “control” de esos conocimientos es muy importante; hace algunos años lo que decían los “Medios”:  revestía calidad de hecho indubitable, hoy no le creemos ni siquiera la fecha de la tapa, digamos la verdad, lo mismo nos sucede con los periodistas en general, muy pocos gozan de esa credibilidad, cuyo capital han rifado por unas monedas en la administración anterior, nos quedan las “personalidades”, los “intelectuales” y estos, tipo Beatriz Sarlo  o Tomas Abraham, a modo de ejemplo, nos recuerdan que de intelectuales tal como nos enseñaron , no tienen nada, y que son unos “panelistas” menos gritones que otros, pero no dejan de habitar en ese territorio, claro, nos queda como un faro Santiago Kovadloff, pero no mucho más.

Tradicionalmente  el conocimiento se probaba con la participación en Asociaciones, o Instituciones Universitarias, por ejemplo: nadie duda que ser miembro de la Academia Nacional de Medicina creada en 1822, es una “certificación” de conocimiento y ética en el ejercicio de la medicina, o ser miembro de la Academia Nacional del Derecho creada en 1874, donde han participado, los creadores del Derecho Argentino, en su doctrina, letra e interpretación.

Claro, éstas Asociaciones a modo de ejemplo: por su propia y estricta reglamentación, no fueron fácilmente penetradas por la “política menor”, ni los intereses de sector, para lo que fue necesario crear otras instancias, que más promocionadas generara en el inconsciente colectivo la sensación de “conocimiento y certificación” que necesitaban los gobernantes de turno para afirmar sus disparates, lamento mucho decir que no estoy de acuerdo con los dichos del Dr. Albino, porque evidentemente no logró que entendieran lo planteado, pero que a  él le conteste un lobista de la Fundación Huésped, al cual le dan una pátina de conocimiento me da muchísima vergüenza ajena, y que el Ministro de Salud se sume a la “facción “, mucho más.

Mis comentarios sobre este tema de los conocimientos vienen a cuento de que las dos Academias Nacionales, tanto la de Medicina como la del Derecho, se oponen al proyecto con media sanción, pero sólo son dos opiniones Institucionales; del otro lado la tenemos a la Dra. Mabel Bianco, con una larga “militancia” en temas de género, como si eso solo justificara todo y otros, que con todo respeto, no me dicen mucho más.

Este Proyecto, es una demostración palmaria, de la poca seriedad que tenemos para tratar los temas,  la pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿la punibilidad penal, es instrumento idóneo para evitar la interrupción del embarazo no querido?, ¿es la amenaza punitiva una solución?, ¿es correcta esta interpretación?.

De ninguna manera, digo, pero no sólo porque a la situación del embarazo no querido se le agrega el riesgo de hacerlo igual sin las precauciones médicas  mínimas, o la hipocresía de hacerlo a precio, inventando otra patología ginecológica que justifique la práctica médica.

Lo cierto es que, están legislando para la “excepción”, para situaciones no generales, extraordinarias, si se logra entender que el embarazo es evitable, desde los medios conocidos como el profiláctico, que además nos ayuda a evitar la  trasmisión de algunas enfermedades venéreas muy peligrosas , la anticoncepción femenina y masculina farmacológica, hay modos de desarrollar una vida sexual plena sin el riesgo de un embarazo, aclarado esto, deja fuera los fanatismos, la verdad no entiendo: como las mujeres mismas no se separan de los discursos fóbicos de las que pretenden imponer un criterio en la norma, partiendo del odio al género masculino, ¿qué problemas de embarazo no querido pueden tener las mujeres que odian a los hombres?

Seguramente, la solidaridad de género, hará  que me insulten las mujeres en línea, pero lo digo con absoluto respeto, la maternidad es un tema de dos, el embarazo no querido debiera ser una cuestión de dos, y no hay una regla, como la suposición de que siempre el hombre se opone a la paternidad, soy la prueba  viviente que esto, es falaz; ¿el rechazo por parte del hombre  al embarazo es  mayoritario? seguramente ,pero no todos los hombres ignoramos responsabilidades, sin embargo en este proyecto no somos  ni siquiera “actores” , en el camino de las suposiciones, que informa toda la argumentación de este proyecto se imaginan:  ¿si la mujer  pretende interrumpir su embarazo y la pareja se opone vía “amparo”?, se los dejo a los Jueces, la solución.

Legislamos para el pasado, suponiendo que resolvemos el problema del presente, fuera del tipo del inc. 2 del Artículo 86 del Código Penal, las otras situaciones de embarazo pueden ser evitadas, después de todo: de vidas humanas estamos hablando: la que tiene hoy protección constitucional, que es la del “no nato”, además estamos frente a una norma vieja en estos momentos, mientras los que están a favor de la interrupción, nos dicen que nosotros y el Articulo 75 inc. 22 “atrasa”, desde el pedestal de un Secundario aprobado, o de ser Técnicos en Marketing  del mundo que no conocen, porque la mayoría no lee , ni en castellano, están en otra cosa, en darle por ejemplo sobre vida desde la semana 22, a los niños que por cualquier motivo no llegarían a término  https://www.nature.com/articles/ncomms15112 , 22 semanas, 8 semanas más del límite que impone el proyecto para la eliminación del ser humano, ¿se entiende?, podríamos imaginar la posibilidad de la adopción de ese niño (no querido), que utilizando una sexualidad responsable serian pocos los casos a contemplar, solo digo esto para aportar al debate, si hay que pensar en la vida humana, ¿cuál es el apuro?

Cuando los sectores, las facciones y los intereses utilizan situaciones dramáticas para imponerse, sólo logran  inhabilitar la discusión, la reacción de los Obispos de la Ciudad de Córdoba y de otros lugares, es la prueba evidente, si el Papado, la Conferencia Episcopal, se hubieran ocupado del tema, en vez de entretenerse cómo molestar a Macri, tal vez la discusión no llegaba a estas declaraciones fanáticas; además, para ser coherentes, la “ética y moralidad” es laica y está reconocida en nuestra Constitución, la protección de la persona por nacer también, la opinión de la Iglesia, es una más, sin mayor trascendencia que eso , una opinión.

A este tema se le sumó el tema de las Fuerzas Armadas: sólo les recuerdo el artículo 10 de la Constitución Nacional, es más, si fuera legislador nacional, pediría una cuestión de privilegio cada vez que  un Bloque o un  Diputado o Senador, pidiera limitar una competencia de otro Poder, la verdad, es de una inconsistencia institucional pavorosa, en esto nos ocurre lo mismo, opinan todos, de temas que saben pocos.

Para ir terminando, quise desarrollar un concepto, me preocupa mucho como  militante de la Democracia, el comportamiento de nuestra representación legislativa, y aquí no hago diferencias entre  oficialistas y opositores, el nivel es bastante pobre, si vamos a discutir sobre situaciones de Derecho  o de Ciencias Médicas y Biológicas, las opiniones de otros, son tan importantes como: los comentarios generales a un tema Jurídico: respuestas jurídicas, a un tema Medico: respuestas médicas, los demás son todos “ruidos de fondo”, no es elitismo lo mío, es principio de especialidad, después de todo la Sociedad ha llegado a un nivel de sofisticación del conocimiento que nos permite acceder a las mejores opiniones, luego, el Legislador tomará determinaciones políticas, que le parezcan apropiadas, y darán las explicaciones al electorado en su momento, lo que tengo como cierto: es que a muchos no los volveré a votar, no por su posición sobre determinado proyecto, sino por su militante y arrogante ignorancia,  su desprecio a la norma y al que piensa diferente, además de insistir al menos en los grandes distritos que no podemos seguir acompañando a docenas de legisladores que no conocemos porque después nos sorprendemos con estos disparates, como que una Diputada del Radicalismo, sostenga el aborto sólo porque “se me da la gana”, bueno mi querida, no te votaremos nunca más, y como hay una lista sábana, no votaré nunca más una lista donde esté ella, y militaré por la tijera, y como conozco el “darwinismo político”, que se tiene en mi País, los candidatos la eliminarán de la competencia.

Y finalmente, hace tiempo que vengo postulando que tenemos como sociedad una gran responsabilidad, que tiene que ver con mantener nuestras libertades individuales, en un contexto Sociedad solidaria, sino es así, me parece, que el Mundo Feliz de Huxley, está más cerca de lo que pensamos.

Los abrazo

 

Fuente: gebanzas.blogspot.com

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