Justicia

¿Milagro Sala tiene que seguir gozando de prisión domiciliaria?

A cuatro años de su detención, Guillermo Banzas analiza la situación de la exdirigente kirchnerista.
lunes, 20 de enero de 2020 · 00:00:00

Hace unas horas, el Superior Tribunal de Justicia de la Provincia de Jujuy resolvió rechazar el pedido de inconstitucionalidad presentado por la defensa de Milagro Sala, en la causa conocida como “Pibes Villeros”, y de este modo, dejar firme la resolución de los jueces de la Cámara de Casación Penal, quienes a su vez confirmaron la pena de 13 años que le había otorgado el tribunal que la juzgó.

A raíz de esta información y de las presiones que permanentemente ejerce el funcionario del gobierno nacional, respecto a la situación procesal de quien fuera la dirigente social más emblemática de la gestión Kirschnerista, al menos en la provincia de Jujuy, y como alguna vez he comentado, la indiscutible Jefa de una Asociación ilícita: que se apropió de los dineros que el Estado nacional enviaba supuestamente para soluciones habitacionales, que o no llegaban o si lo hacían era solamente para el núcleo duro de la Túpac, la Organización que creó y regenteó a mano de hierro, la hoy condenada Milagro Sala.

De la visión de los bolsos saliendo de los bancos, con efectivo y que se cargaban en vehículos para luego ser llevados a la vivienda de la Señora Sala, donde se separaban y contaban, ya que la hoy condenada tenía en su poder a la hora de los allanamientos  máquinas de contar dinero, docenas de bolsos vacíos,  que los peritajes confirmaron que habían sido usados para el trasporte de dinero.

Las propiedades y vehículos comprados en efectivo, sin explicar nunca el origen de los fondos, es decir de la saga de corrupción de Milagro Sala y  la convivencia con la administración  de ese momento no tiene nadie desde la buena fe duda alguna, y a esto le sumamos la violencia que ella ejercía no solo sobre los humildes habitantes  de esta provincia, sino contra cualquiera que pusiera en duda su  conducción, o cuestionara sus métodos, de ello todos los jujeños dan fe.

Lo que la sociedad y nosotros nos preguntamos cual es la razón, el motivo jurídico,  por la cual la señora Milagro Sala descansa en su vivienda, cuando en realidad ya estaría cumpliendo una pena.

Trataré de explicar su situación, y mi opinión al respecto: Milagro Sala es detenida 16 de enero del 2016, inmediatamente dirigentes del kirschnerismo y las organizaciones de derechos humanos (ausentes cuando la señora Sala perseguía y agredía a la sociedad), se pronunciaron dándole a ella la categoría de “presa política”, cuando en realidad a Milagro Sala se la detiene en el marco del estado de derecho, la separación de poderes, por orden de un Juez competente y con las garantías que se debe en el proceso penal.

En diciembre de ese mismo año  fue condenada a tres años de prisión en suspenso, por considerársela «instigadora» de daños agravados en ocasión contra el gobernador Gerardo  Morales cuando este era Senador de la Nación.

En junio de 2017 la Cámara Federal de Casación Penal confirmó la condena.

La Sala IV ratificó la sentencia de tres años de prisión de ejecución en suspenso por el delito de daño agravado y revocó el sobreseimiento por el delito de amenaza.

En julio de 2017, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó una medida cautelar sobre este caso y solicitó al Gobierno de Mauricio Macri , que «adopte las medidas necesarias para garantizar la vida e integridad personal» de Milagro Sala y que se «adopten medidas alternativas a la detención preventiva».

El 5 de diciembre de 2017, la Corte Suprema de Justicia de la Nación Argentina reafirmó el fallo del Supremo Tribunal de Justicia de Jujuy, convalidando la prisión preventiva de Milagro Sala por existir riesgo de obstaculización del proceso en el que se le imputó la comisión de los delitos de asociación ilícita en carácter de jefa, fraude a la administración pública y extorsión.

En enero de 2019, la Corte Suprema de la Nación ratificó la condena y la dejó firme.

En enero de 2019 Sala fue condenada, en primera instancia a 13 años de prisión, el Tribunal en lo Criminal N°3 de Jujuy, por fraude a la administración pública y extorsión en concurso real por el desvío de fondos de $60.000.000 del Estado destinados a la construcción de viviendas Sociales.

Hasta aquí un breve resumen de la situación procesal, hasta ahora de Milagro Sala.

Fue desde enero del año 2016, de interés del kirschnerismo. de proteger de todas las maneras posibles a quien era su dirigente social más importante de la provincia de Jujuy,  este interés tenia, a mi modo de ver, dos  razones  muy bien definidas: primero la preocupación que la Señora Sala, explicara en sede judicial, con quienes compartía los millones de pesos que se defraudaron al estado nacional, recordemos que se dejó entrever sus visitas a la quinta presidencial de Olivos y sus contactos fluidos con Máximo Kirchner. Y la segunda razón fue la necesidad que frente al despertar de los jueces federales, acentuar que las detenciones que se producían en el marco de investigaciones iniciadas antes del gobierno de Macri, tenían un carácter político y no los que en realidad fueron y son, simples actuaciones por funcionarios infieles a la administración pública.

Se le doto de defensas técnicas, a la señora Sala más preocupadas porque de las causas contra ella no salieran de la imputación penal establecida, el premio fue esa asistencia profesional, lo vemos hoy con los nombramientos que han recibido quienes ejercieron la defensa de Milagro Sala, podemos pensar que los honorarios de los colegas los pagamos con el presupuesto nacional.

Lo cierto es que, frente a la depresión, la amenaza de suicidio que la señora Sala esgrimía, supuestamente aconsejada por quienes ejercían cierta influencia en los  organismos de DDHH, logró que  se recomendara por parte de la CIDH, (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) la prisión domiciliaria, o morigeración de las condiciones de encierro.

La Corte Suprema de Justicia recomendó al Poder Judicial de Jujuy, cumplir con esta recomendación y Milagro Sala disfruta de una prisión preventiva en algunos casos y  definitiva en otros, realmente cómoda.

Acá nos preguntamos algunas cosas, desde mi espíritu progresista y  defensor a ultranza  de los DDHH.

En la provincia de Jujuy, como en el resto de la República Argentina  gozamos del estado de Derecho desde el 10 de diciembre del año 1983, no hay noticias serias de detenciones arbitrarias, y cada vez que se quiso imputar estas conductas a la administración federal anterior, o a la de la misma provincia de Jujuy, fueron desechadas por mendaces; la situación por la cual Milagro Sala  estaba bajo una fuerte depresión anímica, debe ser la condición común de cualquier ciudadano o ciudadana bajo prisión, cumpliendo las recomendaciones del CIDH, se la dota de tratamiento psiquiátrico y medico correspondiente.

¿No llegó la hora de que el  Superior Tribunal que ordenó la prisión domiciliaria  renovara los argumentos, y se volviera pronunciar?

A diferencia de las recomendaciones del año 2017 la señora Sala cumple prisión por una condena con “doble conforme”, es decir casi una condena firme, si se mantiene la atención psicológica y medica ¿no sería de estricta justicia que continúe su condena en una institución penitenciaria?

Las recomendaciones que oportunamente se hicieron fueron cumplidas por la Justicia de la Provincia de Jujuy, lo que evidentemente cambió es el escenario procesal, aquella fue sobre una imputada, la presente es sobre una condenada a prisión por delitos graves.

Vivir en estado de derecho, es una condición necesaria,  pero no suficiente, el artículo 16 de la Carta magna Argentina  nos dice “La Nación Argentina no admite prerrogativas de sangre, ni de nacimiento: No hay en ella fueros personales ni títulos de nobleza. Todos sus habitantes son iguales ante la ley, y admisibles en los empleos sin otra condición que la idoneidad. La igualdad es la base del impuesto y de las cargas públicas”.

Milagro Sala resultó penalmente responsable de delitos, fue juzgada en orden a las garantías del debido proceso contó con las defensas técnicas pertinentes, las apelaciones e incidentes procesales que quiso, nadie le negó ninguna de las herramientas para poder evadir las responsabilidades penales que le endilgaban, de tal suerte Milagro Sala fue condenada con las reservas constitucionales a su favor.

Todos los detenidos, aun sin condena podrían requerir del Superior Tribunal de Justicia idénticos beneficios, después de todo ellos también tendrían derechos a no deprimirse, a gozar del tratamiento psiquiátrico y  médico adecuado, si por ejemplo sufrieran abstinencias por falta de suministros de drogas.

Claro, los detenidos comunes de Jujuy, o del resto del país no gozan de los contactos políticos de Milagro Sala, ellos no son iguales, han cometido como Sala delitos comunes de diferente envergadura, no tendrán al Organismo de DDHH ni Comisiones Especiales ni recomendaciones ni caros colegas asistiéndolos.

Por lo tanto, no es por demérito que sugiero que las condiciones que generaron la prisión domiciliaria ya no existen, por lo que no estamos en presencia de una procesada con presunción de inocencia, sino de una condenada a 13 años de prisión  con otras condenas y procesos pendientes.

La provincia de Jujuy demostró más allá de cualquier presión que  está en condiciones de brindar un servicio de Justicia acorde con las mandas constitucionales y convencionales, no estaría mal volver al principio de igualdad, y que la señora Sala regrese a la prisión.

Por Guillermo E. Banzas


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