Ficción

Cuando el músculo duerme la ambición trabaja.Políticos, abogados y un canciller

El relato que a continuación se presente es ficción. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.

Cuenta la leyenda que una cálida noche de verano en pleno diciembre, mientras el músculo aguerrido de jujeños laborantes soñaban con descansar y festejar las navidades, la ambición de conocidos abogados representantes de políticos, dirigentes piqueteros/as y funcionarios judiciales decidieron trabajar. 

La ambición trabaja a su manera, con sus modos, que tal vez no son los modos que conoce esa descripción del "músculo” que cantaba el tango. A los hombres del derecho los esperaba un asado a la luz de las estrellas, en una hermosa casona de las afueras de la ciudad, esas afueras que se parecen tanto a un recóndito lugar llamado Yala de una recóndita provincia de algún lugar del mundo, que otrora fuera sede y residencia de quien ostentara el poder legado por un tal Fascio. 

Allí estaba Albertito - que siempre está por cierto -  catador de coca de la buena, despalillada y elegida, fue el encargado de proveer de tal elemento fundamental para poder trabajar después de un par de exquisitos cortes asados en fogón de puro quebracho. 

La mesa se regó de Navarro Correa y Canciller. No podía ser de otra manera, doble apellido y cargo casi aristocrático representando el tinto que adornaba cada copa, para mantener el glam de una noche tan importante. 

Javier oficiaba de risueño denostador de la administración actual, Albertito elaboraba la estrategia penal mientras la dama del grupo junto a Luis intentaba poner paz en la mesa para lograr ganar la carrera que los tenía como protagonistas frente a las causas que afrontan sus representados. 
Gustavo escuchaba con tranquilidad y miraba detrás de los anteojos que ya no puede dejar de usar. Siempre fue un tipo canchero pero la edad no viene sola y con ella llegaron las gafas. Él supo ser un abogado prominente, con carrera larga seguro, muy conocido en la clase media. Prefirió la comodidad de Tribunales. Una fiscalía nunca viene mal. 

Por sus manos podrían pasar las causas más resonantes de este bendito pueblo más parecido a cualquier lugar del México indomable que un país desarrollado. Pero la idea no era hacer historia, ni trabajar para parecerse al fiscal ese que aparece en la tele, el tal Campagnoli. No, en este desierto de bondades, el ejemplo Oyarbide es el único que puede servir para vivir bien. 

La noche se iba cerrando, las nubes anunciaban tormentas. El final era irremediable. Para esa hora ya estaría todo resuelto. Estaba la política, la justicia y la abogacía. Todos representados en una noche donde no hubo monedas de plata, pero quién sabe, tantas razones como para concluir que una megacausa se podría convertir apenas en una "causita”. 

¿Si esto es cierto? Tal vez sea sólo el sueño de una noche de verano de algún remolón de esos que duermen el músculo mientras la ambición trabaja.

Y colorín colorado, este cuento se ha terminado.
58
16
Comentarios
Todos los derechos reservados
Jujuy On Line Noticias 2015
www.jujuyonlinenoticias.com.ar
Registro Nacional de la Propiedad Intelectual en Tramite.

Redaccion:
info@jujuyonlinenoticias.com.ar